Un mundo inimitable

  
El poeta Oscar Felipe Cafiero junto a su esposa caminando frente a su casa.

UN MUNDO INIMITABLE

Están en mi, como elevados sueños
los pasajes vividos a tu lado
y les dan un verdor tornasolado
a tus ojos vivaces y pequeños.

Vendrán a mi, tus bien marcados ceños
resaltando tu rostro iluminado
y gustaré tu talle dibujado
y tu reír, que tiene faz de ensueños.

Y seguiré el sendero que trazaras
en tus días de tiempo incomparable,
aspirando alcanzar lo inmensurable.

Ya que tímidamente te acercaras
y junto a mi, con placidez pintaras,
el paisaje de un mundo inimitable.

Por OSCAR FELIPE CAFIERO, del libro “Un mundo inimitable”, Fondo Editorial de San Nicolás - 2004

* Fotografía sin fecha, aparece en el libro citado.

Biografía: 
www.facebook.com/photo.php?fbid=352474091472443&set=a.110002702386251.20125.100001295651546&type=1&theater

El gran hotel


Callle Mitre entre las actuales Sarmiento y Guardia Nacional, frente a la plaza. Cercano a la Iglesia vemos el "Gran Hotel de la Paz" de Giovanni Biccetti - 1905

Sobre las aguas


Un tren en la línea Rosario-Retiro atreviesa la inundación, visto desde el puente sobre la Ruta Nacional 188 - 10 de Noviembre de 1959

Almacén de familia

"Almacén y Fiambrería Río de la Plata" de Teodoro C. Strozzi, calle de la Nación al 500 - Año 1936

Otras fotos de la década del '10 indican que el almacén del inmigrante italiano Teodoro Strozzi anteriormente estaba ubicado en Pellegrini (601) y Las Heras.


Aparecen en la imagen Teodoro C. Strozzi, Décimo S. Strozzi, Luis Cassonatto, Lilia Strozzi y Jaco.

El patio de Varela

"Josefina Menchaca de Varela" junto a su hija "María Raquel Varela" en la casa de Américo Varela, calle Sarmiento 27 - Cerca de 1932

Américo Varela (1883-1956) quien era dueño de la casa que vemos en la foto, fue uno de los profesores fundadores del Colegio Nacional.

Demolición "casa de bombeo"


Demolición de la "sala de bombeo" de Aguas Corrientes. Actualmente podemos ver sus ruinas al pié de la barranca en el nuevo Paseo Costanero.

La "Compañía de Aguas Corrientes de San Nicolás", se instaló en 1887 por un convenio de la Municipalidad, firmado el 24 de Septiembre de ese año por el intendente Melitón Cernadas.

La usina y las piletas de depósito para el agua se encontraban en el paraje conocido como Villa Pulmón (actualmente el Santuario), donde podía verse parte del edificio sobre calle Sarmiento, y las ruinas de lo que fue la sala de bombeo al pié de la barranca.

Ese servicio publico significó un gran adelanto para la ciudad, pues en los primeros años, según planos municipales, ya había extendido sus cañerías a 127 cuadras, sirviendo a 357 abonados particulares.

Este número aparentemente insignificante, era sin embargo importante pues muchas familias se mostraban reacias al cambio y preferían el primitivo uso del “pozo”.

En una memoria del año 1905 del Directorio de esta empresa, instalado en Londres, detalla la siguiente dirigencia:

“THE SAN NICOLAS WATERWORKS COMPANY, Limited.”

Oficinas registradas: - Colege Hill Chambers, London, E.C.

Directores: Arthur Fitz Henry Darley, Presidente.

William Dawney - W. T. Western

Representante en Argentina: - A. D. Grant

Secretario: - G. Carnaby Harrower, C.A.

- Bibliografía: “Radiografía de San Nicolás de los Arroyos” Tomo II, por Gregorio Santiago Chervo - 1979

* La fotografía no tiene fecha, posiblemente sea de la década del '50.

La tiendita de Don José


Por Flora Tanús
Mis padres, fueron dos inmigrantes que llegaron del lejano oriente, mejor dicho del Líbano, a esta bendita tierra argentina, afincándose en nuestra muy querida ciudad. Mi padre, como se acostumbraba antes o mejor dicho por propia iniciativa, cargó mercaderías al hombro y salió a vender al campo, recibiendo el apodo, diría cariñoso, del el “turco Tanús”; sin reparar en las jornadas de intenso frío y en agobiante calor.

Pasó el tiempo, no mucho, entonces en 1910, en la actual esquina de Pellegrini y Brown, nacía la tienda “El Sol”, la primera del barrio de la Estación y la primera hija que, desde muy pequeña, ayudó a sus padres en la tienda.

Ellos fueron admirables por su tesón, honestidad y siempre pensé que – sin saber leer ni escribir – de lo que fueron capaces, y me siento muy orgullosa de lo que lograron gracias a su perseverancia y trabajo diario.

Formaron una familia numerosa de doce hijos. A medida que pasaban los años la tienda se agrandaba, mi padre ya no iba al campo; venían los campesinos en sulky a la tienda del barrio, a comprarle al “turco Tanús”. Pese al carácter fuerte de mi padre, supo cosechar muchos amigos que venían a la tienda y él los convidaba con mate.; se había arraigado mucho a las costumbres argentinas. Mi padre fue muy hospitalario con todos aquellos que lo visitaban y compartía con ellos distintas anécdotas, entre ellas cuando corría a los chicos que jugaban al fútbol frente a su negocio diciéndole “vayan a estudiar”, a los jóvenes que miraban a las chicas que pasaban por allí, fue cómplice de muchos noviazgos. ¡A cuántas novias les vendió el ajuar!

Como soy la mas chica de mis hermanos, todos estos recuerdos lo transmito a través de lo que me contaron ellos, pero esas cosas quedaron grabadas en mi corazón; entre ellas como a principio de este siglo entraban las carretas que venían desde distintos puntos del país y paraban en la plaza “Plaza del Marchamo”, conocida después por plaza “23 de Noviembre”. Allí se realizaban ferias; los paisanos que la conducían llegaban a la tienda a comprar ponchos, por los crueles inviernos que se sentían entonces.

Yo adolescente, tengo en mi memoria a la gente (braceros), que venían de Santiago del Estero para la cosecha de maíz y de duraznos. Estos compraban mercaderías para llevar a sus familias, comentando que con lo que ganaban en su trabajo podían vivir el resto del año. ¡Qué seres humanos tan sencillos que se conformaban con poso! Para mi fue un ejemplo de nobleza ver que la felicidad no consiste en tener materialmente mucho, sino la alegría que estos irradiaban su felicidad.

Al contar esta sencilla historia tan lejana pero que la siento muy cerca, doy gracias a Dios que echó raíces en el corazón de cada miembro de esta familia y después de 85 años de fecundo trabajo, cuando se bajaron sus persianas, quedaron en el recuerdo de muchos clientes y amigos.

Lo escribí con el corazón y con amor evoqué a mis queridos padres y al muy querido Barrio de la Estación, que me hizo tan feliz por la sencillez de su gente, por afecto que supieron brindar, por su calidez y por el valor humano que tiene cada uno y el de tener la suerte de percibirlo diariamente.

¡Gracias querido Barrio de la Estación…!

* Del libro “Pequeñas Historias de la Estación y su Barrio, por Sonia Riva de Mengarelli y otros autores - 2003




Masonería en San Nicolás


Edificio de la "Logia Masónica", calle De la Nación 80 - Año 1920

LA MASONERÍA EN “SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS”

Esta logia del Valle de San Nicolás de los Arroyos como se ve por su número es una de las mas antiguas de la provincia de Bs. As., ya que se conformó el 1º de Octubre de  1858 con el nombre de “Fraternidad y Beneficencia” con fines filantrópicos y de beneficencia.
A los dos meses de su fundación contaba con 41 miembros. En 1865 se convertirá en la Logia Unión y Amistad Nº 10.

No existe otra Logia en la provincia de Buenos Aires que tenga en su historial los distintos pasos que ha dado la masonería en la transformación del país. Esta logia ha sido la base de los planes de Buenos Aires en su lucha contra el interior; la base en sus planes sobre educación; la base para tener injerencia dentro de la justicia.
En el estudio de esta Logia se encuentran los profundos, los misteriosos e intrincados resortes de la verdadera historia argentina.

Su principal fundador fue “José Antonio Melián”. Pero quien le dará impulso para convertirla en un verdadero núcleo de apoyo a los ideales del general Bartolomé Mitre, será el general "Wanceslao Paunero", quien fue iniciado en la masonería a los 19 años de edad en Bolivia. Ente general estuvo entre otras batallas en Ituzaingó junto al general J. J. Paz, en Caseros, en Cepeda y en Pavón. Fue jefe de Estado Mayor, ministro de Guerra y Marina y ministro Plenipotenciario ante el gobierno brasilero.

El templo de calle De la Nación Nº 80 fue reformado y modernizado en el año 1879. Al año siguiente de la reforma edilicia, algunos afiliados presentan un proyecto sobre la creación de una escuela en el edificio de la logia, el cual fue aprobado luego. El primer día de clases asistieron 78 alumnos. El 20 de Agosto de 1884 se formó en el seno de esta logia, un comité encargado de socorrer a los atacados del cólera.

Algunas entidades creadas o incentivadas por masonería en San Nicolás:

El “Centro Científico Literario” en 1888, por iniciativa del Dr. Agustín P. Justo.

La “escuela gratuita” en 1896, por iniciativa de su presidente Dr. Miguel Olivera Córdoba.

Las revistas “Unión y Amistad” y “Lautaro” en 1917, de la que fueron redactores León Guruciaga, José Lino Gauna, M. Olivera Córdoba y Américo R. Varela.

El “Club Regatas” en 1892, por iniciativa de Dámaso Valdés.

Sucursal del “Banco Provincia” en 1863, la primera del interior de la provincia. Wenceslao Acevedo y Pedro Goytía fueron algunos de sus primeros administradores.

Estimulación en la creación y participación en el directorio del “ferrocarril San Nicolás- Pergamino” en 1884, con Juan Manuel Argerich y Wenceslao Acevedo como líderes.

Creación de la “Escuela Normal Mixta” en 1888, con el gran aporte de Reynaldo Otero quien donara la casona para instalar la escuela.

* Bibliografía: “La Masonería en la provincia de Buenos Aires”, por Rafael Restaino - 2004

El comercio mas antiguo

El 19 de Diciembre de 1861 "José Bossert", de origen Suizo, fundó la "Relojería y Joyería Suiza", en la calle del Comercio (actual Mitre) 191.

Además de una rica variedad de objetos en oro, plata, joyas, diamantes y relojes, creó un gabinete de exámen oftalmológico, con los mas modernos aparatos norteamericanos. Tanto el exterior como el interior de esta tienda era elegante y de buen gusto. Luego el negocio fue dirigido por el Sr. García, quien mantuvo con su forma y su experiencia a numerosos clientes de Bossert.

El local fue ocupado luego por sucesores, como Alberto Blum Hnos., y Raúl I. Bluhm, su último dueño, cerrando sus puertas en agosto de 1988, ostentando el nombre “La Suiza”. Al momento de su cierre, era el comercio" más antiguo" de San Nicolás.

* Bibliografía y consulta:

- "San Nicolás de los Arroyos" All Esposizione di Milano 1906, por Giuseppe Canessa - 1906

- www.museochervo.blogspot.com

Un intendente ejemplar


"Serafín Carlos Morteo", un intendente ejemplar retratado durante su primera intendencia.-

Comerciante y funcionario público, Serafín Morteo nació en San Nicolás de los Arroyos el 4 de marzo de 1862. Casado con María Luisa Frugone, formó su hogar en la ciudad que lo vio nacer, donde se dedicó a las actividades comerciales y de la banca, estando conceptuado como progresista e infatigable trabajador.

Inició su carrera municipal como concejal suplente en 1891, siendo nombrado titular el 14 de abril de ese año. Al mes siguiente fue designado para integrar la Comisión de Obras Públicas, actuando con el concejal Ibarra y el intendente Augusto de la Riestra en la revisión del contrato de alumbrado y de servicios de higiene pública.

Por algunos años mas siguió ocupando diferentes cargos públicos demostrando en cada uno de ellos su condición de líder natural. Pero su nombre permanecerá siempre vivo en San Nicolás por su desempeño ejemplar como Intendente Municipal durante tres períodos, desde 1904 hasta 1912.

De su administración resultaron importantes obras, que sería largo de enumerar, por lo que mencionaremos sólo las más importantes, que fueron la "pavimentación de calles y avenidas, el embellecimiento general de la ciudad, la terminación de los edificios de la Comuna y Tribunales y la construcción del Teatro Municipal. Es de destacar que en sus períodos de gobierno también se lograron importantes avances en lo que respecta a la higiene y el orden públicos".

En presupuesto para 1908, el intendente Serafín Morteo contempló una reducción de sueldos para los funcionarios municipales de mayor rango. Algunos concejales se opusieron considerando que el “sueldo del Intendente y empleados con diplomas de facultades deben ser aumentados y no disminuidos…”, pero Morteo insistió alegando que no lo hacía porque creyera que ello influiría mucho a favor de la marcha administrativa, sino “como principio de equidad”. El presupuesto fue aprobado sin reformas.

En vida recibió gran cantidad de distinciones: la Sociedad Protectora de la Orfandad lo designó miembro consultivo; la Sociedad Carnavalesca “Unión Pelotaris”, presidente honorario y protector; el Club Estudiantes del Colegio Nacional, socio honorario; la Sociedad Patriótica Italiana, presidente honorario de los festejos del 20 de septiembre de 1912; el Club Sportivo Femenil, socio consejero; y otros más. Pero quizás la más alta le fue conferida por el Rey Víctor Manuel III, que lo condecoró con el grado de Caballero de la Orden de la Corona de Italia el 13 de mayo de 1911.

Morteo falleció siendo intendente municipal, poco después de haber sido reelecto para su cuarto período en el cargo, el 22 de diciembre de 1912.

Fuente: "San Nicolás en Imágenes", por César Bustos

Los Ponte, historia de inmigrantes y viñedos



Muchos inmigrantes, en su mayoría genoveses y piamonteses, elegían estas tierras buscando suerte en América. JOSÉ PONTE fue uno de ellos. Cuando los Cámpora se instalaron en la calle Ancha (luego Bulevar Saavedra, actualmente Avenida Savio), él ya estaba allí.  Había llegado en 1859 procedente del pueblo de Cascina Canova, de Campo Liguri, Génova, Italia. 

Era viudo y aquí se casó con Isabel Casa, una chica de  dieciséis años de edad. Su primer trabajo fue de peón; pero apenas juntó unos pesos, instaló un horno de ladrillos y fue proveedor de la constructora que edificó la cárcel. Sabía que esa empresa era pasajera, ya que sus sueños estaban en al tierra, y para no esquivar mas su destino compró (alrededor de 1870) seis hectáreas en la calle Ancha donde instaló su quinta. Con sus vecinos Cámpora compartió experiencias sobre las primeras vinificaciones y participó en la búsqueda de la mejor variedad.

Antonio Ponte (hermano de José) llegó en 1895. Inicialmente se instaló en la calle Ancha, pero en 1898 compró dieciséis hectáreas por calle Cavalli, detrás del ferrocarril. Las bodegas ya eran parte del paisaje y él se incorporó a la actividad construyendo la suya. De los garabatos que cubrían el campo sólo dejó la hilera que les sirvió de cercos ya que no había alambrados que dividieran las propiedades. 

Cultivó la variedad Pinot y Cabernet que vinificaba en pipones y bordalesas. Cuando Antonio murió la vinificación se interrumpió porque Santiago, su hijo mayor, perdió el interés. Sin embargo, conservó el viñedo y, a principios de la década del ’50, la producción fue retomada por sus nietos Olivio, Antonio, Telio, Esildo y Orgelio, quienes continuaron hasta 1984.  
 
Bibliografía: “El vino nicoleño” Cien años de vitivinicultura en San Nicolás, por Walter Alvarez - 2009


Escritora de manual


La maestra y escritora nicoleña "ROSA FERNÁNDEZ SIMONÍN" retratada en el año 1900.

Maestra de escuela y escritora, la señora "Rosa Fernández Simonín" nació en San Nicolás en el año 1874, siendo sus padres José Joaquín Fernández y Teodosia Simonín.
Fue directora de la escuela común Nº 3.

Publicó el libro “El Niño Argentino” para el tercer grado primario el cual se hicieron varias ediciones a nivel provincial.
Su acendrado amor a la patria y al terruño está patentizado en este libro y en sus numerosos artículos y cuentos publicados en diarios de Buenos Aires y de esta ciudad.

Su labor intelectual y educacional es de sobresaliente valores y ocupa el primer puesto entre las mujeres de su generación y de su época.
Se casó con el pintor francés José Forcignanó y fue asesinada en París por aquél, donde se radicara a los pocos años de contraer matrimonio, y cuando había conquistado merecidos triunfos artísticos.

Esta educadora prestó su concurso desinteresado en toda iniciativa altruista. Una disertación titulada “Tardes argentinas”, fue pronunciada en el teatro Principal, el 7 de julio de 1895, para contribuir la adquisición de uniformes para el Batallón “San Nicolás”.
En ese mismo año Rosa Fernández Simonín fue secretaria de la Sociedad “Bola de Nieve”, iniciativa del cura párroco doctor Juan J. Perazzo y que presidía la señora Ladislada Luque de Núñez y como órgano de la congregación de San Vicente de Paul. Eran sus propósitos, atender a los presos, aliviar y consolar a los enfermos e instruir y educar a los niños pobres.

En 1901 fue designada secretaria de la “Asociación de a Cruz Roja”. Propuesta para ocupar la presidencia la señorita Simonín se opuso reiteradamente.

Escribió “Horas de calma” en el periódico El Progreso del 1º de agosto de 1888, un artículo literario que refiere a la edad primera de la vida, de los besos y cariños maternales. Desde ese entónces escribió numerosos artículos literarios, patrióticos e históricos en diversos diarios y revistas locales. Entre ellos, uno publicado en "El Noticiero" en el año 1901 referido al personaje Hormiga Negra, que tituló "La última víctima"
.

* Fuente: www.buscandohistoria.com.ar

CANTO A SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS

 
CANTO A SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS (fragmento)

Por las calles del campo, del suburbio y del centro,

recogiendo impresiones suelo hacer dulces viajes.
Así, nuevos motivos para quererte encuentro.
En los ojos y el alma yo llevo tus paisajes.

Y te amo en tus arroyos, limitativos cauces.

Y te amo en tus lugares de huertos y ligustros,
con plátanos y acacias, paraísos y sauces,
con álamos y ombúes victoriosos de lustros.

Y te amo en tus caminos que al horizonte llegan:

Fácil itinerario de mi habitual andanza…
Caminos sugestivos que en soledad se entregan
allá, cuando la tarde se quema en lontananza.

Ciudad, campaña, río… El río que congrega

mástiles y banderas de países lejanos…
El río proteiforme que desde lejos llega,
que sabe de montañas, de bosques y de llanos.

Ciudad, campaña, río… El río que asegura

tus sueños, el gran río que te besa al nordeste.
La tranquila ciudad, la proficua llanura…
La tierra en que cultivo tanta emoción agreste.

Ciudad, campaña, río… ¡Oh, tú, claro terruño!

El corazón te rindo por el bien que te debo.
Ensueños y esperanzas bajo tu amparo acuño,
y tu nombre, en mis labios, es como un canto nuevo.

¡Dulce rincón nativo!... Si un día estoy ausente,

en ronda de recuerdos tu vos ha de llegar,
y será tu llamado profundo y persistente…
¡Si algún día me alejo, tendré que retornar!

Por el poeta nicoleño “Nicolás Semorile” – Cuadernillo editado bajo los cuidados del Grupo Bonaerense “Arroyo del Medio”, de la ciudad de San Nicolás de los Arroyos – 1955

La Plaza Principal



Fiesta escolar en la "Plaza Constitución" (actual Plaza Mitre) - 1891

"Para ver caras bonitas,
vé a la plaza por las noches ... "

(Periódico "Nene Pulgada" 1O - 1 - 1892)

La Plaza "Mitre" tiene en sí, el sello de las antiguas fundaciones de pueblos. Nació con la organización del pueblo de San Nicolás de los Arroyos, que tiene fecha oficializada de 14 de abril de 1748, y los primeros pobladores la vieron delimitarse con la Capilla y el caserío que, paulatinamente, se levantaba a su alrededor. Ellos, y la instalación de las primeras dependencias públicas para los cuales Aguiar donó los solares, le dieron fisonomía de importancia. Y fue desde entonces, la "Plaza Principal".

Aún en esa condición - posiblemente-, yucas y tunas, cina - cinas y garabatos señoreaban todavía en su interior, mientras el verde pastizal era bien aprovechado por cuanto ganado anduviese suelto por "el pago". Inclusive, el de la misma hacienda del organizador que - es tradición- abrió esa "Bajada" al río que hoy la acompaña en su esquina norte, obra manual rústica entonces, que le permitió ofrecer una aguada natural a esa su riqueza, que inició nuestra economía.

Y es posible, así mismo, que poco después haya sido utilizada como lugar de descanso de las carretas, sus "yuntas" y carreteros, que hicieron el transporte comercial de la mercadería llegada por vía fluvial, al habilitarse el puerto, en el año 1823.

Entonces sigue siendo la plaza "principal" pues ya se concentran en ella, aparte de la Capilla, de la residencia de los Aguiar y del cementerio; la posta, el cuartel, escuela, cárcel, y más tarde la Municipalidad instalada en 1854. Es decir, que se perfila y acrecienta su importancia como escenario público.

En el decurso de su existencia ha sido - y sigue siéndolo- escenario obligado de asambleas políticas; de discursos que evocan a los forjadores de la patria; de concentraciones cívicas; de profesión de fe religiosa; de manifestaciones en pro de reivindicaciones sociales; pista circense; de conciertos musicales; de inspiración para poetas; de expansión espiritual para gente de todas las edades; de referencia ciudadana; en fin, podemos decir, de innúmeras inquietudes de las que han forjado este presente nuestro.

* Bibliografía: "Radiografía de San Nicolás de los Arroyos" Tomo V - "Plaza Teniente General Bartolomé Mitre" La "Plaza Principal" Creada por Rafael de Aguiar, por Gregorio Santiago Chervo - 1983

Teatro nicoleño


Una escena de la obra de teatro "Mateo". Vemos en la imagen a Miguel A. Elena, Mario Verandi y María Angélica Di Bernardo - Julio de 1969

* "Foto Borda" - Echeverría 128 - San Nicolás

Mercado Sur

Calle Garibaldi casi Almafuerte. A la izquierda de la imagen vemos el "Mercado Sur", que fuera construido en el año 1872 y demolido en 1956. En esa esquina actualmente está el CEMAC.

Tramway Station


A fines del siglo XIX se habían abiertos las puertas de la inmigración, oleadas de jóvenes llegaban a nuestra ciudad atraídos por la posibilidad de trabajo. En el puerto había intenso movimiento naviero, por tal motivo se necesitan peones, changarines para la estiba de las bodegas de los barcos que atracaban allí.

El pueblerino San Nicolás no podía estar ajeno a la tecnología de la época, había que trasladar a la gente que llegaba a nuestras estaciones ferroviarias hacia las fuentes de trabajo. Tres visionarios nicoleños fueron responsables de la primera “estación de tranvía a caballo”: Luis Solé obtuvo la concesión en 1871, y donó el terreno situado sobre calle Brown 25, entre las calles De la Paz (actual De la Nación) y Libertad (actual Pellegrini). Luis Huidobro y Pedro Zaracondegui se ocuparon de su edificación. Luego Terrasson y Gones le dieron gran impulso extendiendo las vías.

La terminal de tranvías a caballo constituía un hermoso edificio. Un gran arco apoyado sobre pilares cerraba el frente de un recinto de paredes de mampostería techado con chapas, lugar éste donde estacionaban los tranvías y pernoctaba la caballeriza. Los caballos, durante la noche, permanecían sujetos a grandes argollas que pendían de las paredes laterales. A ambos lados de este recinto había dos alas de edificación, en una estaban los escritorios y el ala derecha era ocupada por el encargado de conducir el tranvía.

EL servicio llegó a contar con quinces coches en actividad. En verano, la empresa ponía en circulación coches abiertos, con asientos que ocupaban todo su ancho, realizándose la bajada y subida de pasajeros por los estribos laterales, que cubrían el largo del coche. Cortinas de loneta resguardaban a los pasajeros del sol.

La estación terminal daba a un predio que lindaba al boulevard Estados Unidos (hoy Morteo) por donde salían los tranvías que se dirigían a la estación ferroviaria Central Argentino. Este medio de transporte realizaba 22 viajes entre la terminal y la Estación del Bajo, situada entre la costanera y calle León Guruciaga.

El tranvía a caballo circuló desde 1873 hasta 1923, posteriormente la empresa pasó a manos de la Sociedad Puerto. Cuando esta cesó en sus funciones, el lugar fue utilizado para la instalación de la Primera Romería Española organizada por la comunidad hispana del barrio. Posteriormente era el lugar elegido por lo chicos del barrio para jugar a la pelota. En el año 1930, un laborioso italiano – Juan Della Rive – se instala con su familia en el ala próxima a calle De la Nación. Se dedica a cultivar la tierra y ofrecer las mejores verduras del barrio. Cuando Della Rive se retira, el edificio de la estación fue ocupado por una cochería, posteriormente estacionaron las unidades de los colectivos Stals y automóviles en alquiler.

Un segundo trayecto de los tranvías a caballo se ocupaba del transporte de materia prima. La estación estaba emplazada en las calles Falcón y Alem. Por calle Rivadavia se dirigía al Puerto Nuevo. La estación terminal se hallaba en la bajada al mismo detrás del edificio de la aduana, hoy Prefectura. Un tercer trayecto unía la Usina de Gas situada entre el Boulevard Saavedra (hoy Av. Savio), Roca y España. Se ocupaba del acopio de carbón de piedra traído por los barcos, para la obtención de gas.

Debemos recordar a Federico Boecnike, progresista industrial que tenía proyectado una empresa de tranvías eléctricos. Para tal fin construye el edificio de la usina en la esquina de calles Mitre y San Juan, detrás de las vías del ferrocarril. El mismo fue ocupado luego por la curtiembre de Begino. El proyecto no se concretó porque Boecnike fue muerto a manos de un empleado de su taller, ubicado en calle De la Nación entre Roca y Av. Savio.


Bibliografía: “Pequeñas historias de la Estación y su barrio” 2ª parte, por Sonia Riva de Mengarelli – en esta historia colaboraron Oscar Fió y Santina Della Rive – 2008

Empedrando el bulevar


Bulevar Saavedra (actual Av. Savio) y Pellegrini, mirando hacia calle De la Nación. Entre otras cosas la imagen muestra los adoquines que estaban a punto de empedrar la importante arteria urbana - 1905

El mate

EL MATE

Con su panza abultada
y su boca entreabierta,
pasa de en mano en mano
en todas las reuniones;
el criollo saborea,
su dulzor o su amargo,
y el extranjero pone
en él sus ilusiones.
Es el amigo dócil
que siempre está presente,
en la risa, en el llanto,
en la vida, en la muerte,
pues que en todos los actos
y en todos los momentos
la “espumita” del mate
ha de poner contentos
a los mateadores;
-si lo ceba la “china”,
va entreverando amores-;
Mate: bebida clásica
de los americanos,
Dios bendiga a aquel hombre
que sembró con sus manos
la primera simiente.
Y tú, mate criollo,
continúa girando
con tu panza abultada
y tu boca entreabierta
con tu tiesa bombilla
y con tu agüita hirviente.

- Por el poeta, escritor y docente nicoleño “Pedro Pablo Bisogni” (1897 – 1964), del libro "Poemas del campo argentino" - 1952

* Fotografía: Raúl Insúa (a la derecha) en un campo de San Nicolás

Antiguo Banco Provincia


Postal enviada el 10 de Octubre de 1929, desde calle Chacabuco 33 en San Nicolás a calle Vieytes 1001 en Buenos Aires, al sr. Miguel Coppari.

"Banco de la Provincia - San Nicolás" (Mitre y Urquiza)

* Fotografía Cazzulo